jueves, 7 de marzo de 2019

La tripulación del Gamba Bermeja

Esta es una pequeña banda que he hecho orientada a juegos de escaramuzas como Song of Blades of Heroes u Open Combat. A la mayoría de las miniaturas les hice algún retoque o conversión (a decir verdad, a todas menos al enano), y luego del pintado se encargó Raúl Martínez.

El Gamba Bermeja es un galeón pirata que asola las costas y mares del mundo conocido, capitaneado por el infame liche Jacobo Osorio su tripulación siempre está ávida de tesoros y artefactos arcanos.

Algunos miembros destacados de su tripulación son:

Jacobo Osorio, capitán liche del Gamba Bermeja. El capitán pirata alcanzó el estado de liche hace ya incontables años cuando pudo mezclar la nigromancia aprendida de los nativos de algunas islas tropicales con tomos de conocimiento prohibido que obtuvo en un saqueo a una población costera de elfos que los custodiaba. Ha reunido la tripulación de la peor escoria que se pueda encontrar con el único objetivo de engordar su ilimitada ambición y sed de riquezas y poder.

Hofferson, enano envilecido. Este enano, otrora leal ejemplo de su raza, cayó bajo la influencia de las oscuras artes de Jacobo Osorio cuando el pirata estaba asaltando la fortaleza enana en la que obtuvo como trofeo su pistola mágica, a la que llama cariñosamente Margarita. Osorio asesinó a todo el clan de Hofferson y a él lo tomó bajo su control mediante medios mágicos que embotaron su mente. El enano normalmente hace labores como asistente personal del capitán y está especializado en el tiro con arcabuz.

Gazuza, goblin cocinero. Es el jefe de cocina del barco, es característico su uso de Ablandacarnes, un martillo sujeto a un largo astil con el que puede propinar un oportunista golpe de gracia a partes vulnerables del enemigo, como la cabeza, manteniendo la distancia. Gusta de evitar el combate pero cuando entra en él se caracteriza por su crueldad.

Chopito, grumete goblin. Piel verde especialmente violento especializado en abordajes, es el mejor amigo de Gazuza. Perdió la pierna izquierda en una incidente con un kraken conocido como Viejo Joe y se ha obsesionado con la idea de darle caza.

Muzarra, alquimista mutante. Un renegado de la ciudad voladora de Aplatu. Infectado por el llamado "toque que pudre" es valorado en el barco por sus conocimientos de alquimia y por su capacidad de desatar el poder de la mutación en combate, dotando a sus miembros de dimensiones y formas grotescas acompañadas de un gran potencial devastador.

Foto de familia:


(Clic para agrandar).

lunes, 31 de diciembre de 2018

La problemática de las implicaciones

Normalmente cualquier acto, deducción o, por así decirlo, cualquier cosa lleva aparejadas unas consecuencias, estas consecuencias pueden ser inmediatas o simplemente pueden permanecer agazapadas esperando el momento para hacerse visibles, que puede no llegar nunca. O hacerlo de una  manera en la que los que contemplan los hechos, que se derivan de esas primeras consecuencias, no llegarán a conectarlas nunca con los hechos actuales. Y además, para complicar las cosas todavía un poco más, lo anteriormente referido se dará un una dinámica de grados, con bastantes situaciones grises.

Es a estas consecuencias de cualquier acto a las que me voy a referir como implicaciones, e intentaré mostrar algunas problemáticas que derivan de su existencia.

Podemos distinguir dos clases de fenómenos, aquellos que son como "cajas blancas" (o transparentes) en los que entendemos el proceso en su totalidad y además conocemos las "entradas" y las "salidas", aquello que hay antes del suceso y lo que se obtiene después. Las "cajas negras" serían aquellas en las que solo conocemos estas entradas y salidas, pero no conocemos el fenómeno que da lugar a esta correspondencia.

Por ejemplo, imaginemos que representaría para una persona de la Edad Media el hecho de enviar un archivo para su impresión desde un teléfono móvil a una impresora, aunque con seguridad no llegaría a entender los pormenores tecnológicos de lo que está sucediendo, es mucho más probable que acabara asociando el hecho de enviar el archivo con la salida del documento impreso. Debido a que en última instancia el conocimiento pleno no es posible sino en una situación de omnisciencia, nos encontramos con que hasta las cajas más blancas son un tanto grises. Aunque también nos encontramos con que no necesitamos tener una compresión profunda de todo lo que nos rodea para poder lidiar con el día a día. Una lavadora seguirá haciendo la colada aunque su dueño pensara que lo hace porque dentro hay unos enanitos que lavan la ropa.  

Con todo esto en mente podríamos hacer una división entre el sujeto y su capacidad de establecer implicaciones, al menos desde la lógica de la frase "hay sujetos que establecen implicaciones". Pero esta división resulta artificial, más allá de la intrínseco de una división de los personas en áreas funcionales, ya que nuestro conocimiento de los fenómenos (y por tanto nuestra capacidad de aventurar las implicaciones que tendrán estos fenómenos) no goza de una clara autonomía con respecto de nosotros mismos.

Cada día reaccionamos a multitud de eventos, determinamos relaciones causales y realizamos deducciones, es decir establecemos implicaciones pero lo hacemos de una manera determinada, desde nuestra personalidad. Se podría decir de manera informal que cada uno de nosotros cuenta con un "motor de hacer implicaciones", una forma de entender lo que nos rodea y a nosotros mismos. Pero si en el párrafo anterior me he referido a esto como una división artificial es precisamente porque la forma en la que establecemos implicaciones no solo depende de cómo somos nosotros sino que conforma la forma en qué somos. Es una relación de retroalimentación constante, asumir algo nos lleva a cambiar o reforzar nuestra forma de percibir ese algo, lo que afectará a nuestras futuras evaluaciones y decisiones, que a su vez harán los propio con las siguientes y así ad infinitum.  

Esto nos lleva a una nueva problemática puesto que no solo se trata de "conocer algo" sino adicionalmente de "cómo conocer algo" lo que condiciona aquello que podemos llegar a conocer. Se podría decir que "el conocimiento tiende a crecer levantando fronteras". Ya que aquello que conocemos influye, y es influido, de tal forma por la manera en qué conocemos que se convierte en parte de nuestro conocimiento, pero también es parte de la frontera de lo que podemos llegar a conocer. El conocimiento y las conclusiones son algo maravilloso pero llevan aparejadas decisiones y las decisiones tienen un precio, o un coste de oportunidad. Difícilmente podremos llegar a entender algo que está realmente alejado de nuestros esquemas mentales. Esto es algo que a nivel personal puede llegar a ser difícil de asumir, pero que resulta más fácil de ver en el comportamiento de otras personas.

Siguiendo la temática del "más difícil todavía" del artículo, esto nos lleva a varias problemáticas adicionales, pues todo lo anteriormente citado opera a un nivel de grado, pero si hacemos caso de la segunda  ley de la dialéctica  por la que "los cambios cuantitativos generan cambios cualitativos", cualquier cuestión de grado lo es también de escala. Y una de la consecuencias de eso a nivel social es, que si aceptamos que la interacción entre personas es la interacción entre mundos sensibles subjetivos, y que la compresión entre personas depende de lo alejados o cercanos que se encuentren esos mundos sensibles (o sintientes), no solo nos vamos a encontrar con personas que no se comprenden entre sí cuando se dé el caso, sino que además a fuerza de no comprenderse acaban "comprendiendo cosas que no son". Es decir, las implicaciones que una persona establece respecto de otra pasar a ir más allá de la incomprensión hasta llegar a establecer implicaciones "que no están ahí" y son erróneas. No resulta difícil imaginar o recordar situaciones en las que hemos visto a  una persona juzgar de una manera muy equivocada a otra.  

No hay que pedir de vista la importancia de aspectos como la educación y la empatía en lo anterior, lo que tiene una implicación fuerte y una débil. La fuerte es que nos desplazamos por la vida interactuando con personas a la que no vamos a poder llegar a comprender (en su totalidad), la débil es que el grado en el que lleguemos a comprender a las otras personas es de nuestra competencia.

Y no parece que esto sea fácil, al menos viviendo en un sistema que en sus valores prácticos no parece hacer especial hincapié en la comprensión y el respecto por aquello o aquellos que son diferentes, que en sentido estricto son la totalidad de cosas y personas que no somos nosotros mismos. 

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Non sequitur

Tirando de la socorrida Wikipedia "en lógica, non sequitur (del latín «no se sigue») es un argumento en el cual la conclusión no se deduce (no se sigue) de las premisas". Esto normalmente se aplica a la evaluación de razonamientos, pero ¿alguna vez te has parado a reflexionar sobre el grado de consecuencia que se le exige a las afirmaciones de la vida cotidiana?

Veamos el ejemplo de una conversación amistosa entre dos personas. Es normal que haya un punto en el que el oyente vaya un poco por delante del hablante y si hay cierto acercamiento en  sus posturas tienda a "acabarle las frases" al otro. Esto último también tiene sus mecanismos, puesto que en ese supuesto lo normal es que ante una ambigüedad en la exposición del hablante el oyente la interprete de la manera más cercana a sus propios valores.

Además, también sería muy raro que el grueso de todas las conversaciones de la cotidianidad estuviera constituido por largas exposiciones, por lo que también tenemos en el repertorio una gran multitud de frases cortas que dependen de la buena voluntad del oyente para ser interpretadas.

Y ahora es cuando, si lo pensamos, podemos identificar cómo cuando hablamos con alguien (especialmente cuando nos cae bien) no le pedimos que frases tengan la solidez del acero, ya que estamos más que predispuestos a tomar las mejor interpretación posible de sus palabras. Pero también es cierto que si se hace el ejercicio de analizar lógicamente muchas de las afirmaciones corrientes, el nivel de consecuencia de estas es estrictamente bastante endeble. Sí, la mayoría de las cosas no están lo suficientemente argumentadas, ni la conclusión que se puede extraer de sus premisas coincide con la que nos ofrecen.

Tampoco está la vida para hacer que cada vez que alguien dice algo tenga que hacer una tesis doctoral, pero hay factores a tener en cuenta. Ya he hablado con anterioridad de la importancia de simplemente caerse bien, aunque además hay ciertos matices. Por ejemplo, a veces simplemente hay una gran predisposición a negar cualquier cosa que se diga, o por el contrario a aceptarla. También está el supuesto en el que el oyente identifica algún componente o varios del discurso que le causan unas sensaciones determinadas que lo escoran totalmente hacia el rechazo o la aceptación de lo propuesto.

Es decir, muy frecuentemente la lógica que pueda tener algo (entendida como otorgada por alguien) no es más que un concurso de popularidad.

Naturalmente, tal como lo estoy planteando puede parecer que, aparte de aplicación amable de ser consciente de lo comprensivos que podemos llegar a ser con nuestros amigos, a los que les podemos llegar a aceptar decir una cosa un día y al siguiente la contraria (y ellos a nosotros), esto no puede tener otra utilidad. Pero la tiene, puesto que mientras la persona de a pie no suele tener una gran necesidad real de que el 100% de sus opiniones sean tomadas como válidas sí que hay entidades (p. ej. empresas, partidos políticos) con gran interés en crear estados de opinión o implantar líneas de pensamiento. Y claro, frecuentemente necesitarán echar mano de todos esos recursos periféricos o psicológicos en el discurso, ya que muchas de sus afirmaciones constituirán, como tantas otras, un non sequitur.

lunes, 29 de octubre de 2018

Poema a una amiga

Allá donde el Cid campea,
se pasea entre naranjos
y la gente no sabe tapear

ella pasa los días
trabajando en el comer,
usando la bicicleta
con la casa en las maletas
y un proyecto por hacer.

Allá donde muere el Turia
anda, trajinando entre fogones
endulzando corazones,
lo mejor de Jaén.

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Versión recitada:

https://www.dropbox.com/s/pk629wadm2lrj4k/Poema_recitado.wav?dl=0

miércoles, 24 de octubre de 2018

Crisis (poema)

Crisis

Ella estaba perdida en alta mar 
como un oso en un portaaviones.

Ante la inmensidad del agua
saltó del barco
y se ahogó.

viernes, 12 de octubre de 2018

Línea recta

(Una reflexión sobre la interconexión y simultaneidad entre las personas).


Quiero que por un momento pienses en ti y en mí, y en todos nosotros. Como todos, de alguna manera, compartimos un mismo tiempo y espacio. Cuando estés leyendo esto yo solo estaré a una línea recta de distancia.

El número de personas sobre este planeta no es caprichoso, todas las personas que aún viven y que has visto por Internet o la televisión están ahora mismo en alguna parte de la faz de la Tierra, viviendo sus vidas a la vez que tú. A cada segundo algunas luces se apagan y se encienden otras nuevas, y algunas aún brillarán por algo de tiempo más.

Pero más allá de la venta solo existe el presente. A veces, hay demasiadas obligaciones y plazos por cumplir, y lo que solo es distancia se vuelve desconexión. Pero solo somos la encarnación de unas circunstancias y no vamos a salir vivos de ellas. Piensa en los demás como compañeros de viaje con los que cada segundo de tiempo tiene valor porque no sé podrá recuperar.

La gente sigue existiendo aunque no la veamos, pero llegamos tarde al tiempo que vamos a pasar con ellos. A veces la humanidad espera más allá del horizonte.


La biblioteca más allá del Jartán

Este es un relato de trasfondo concebido para una partida de rol por foro (fantasía clásica) que estoy dirigiendo:

Cuentan más allá del Jartán que los ángeles fueron creados de la primera luz más rápidos y ligeros que esta.

Y que en una ocasión dejaron el pedernal al lado de la yesca. Y que susurraron las secretos de la pesca mezclándolos con el rumor del mar. Y que metieron en los sueños de un durmiente las formas de la escritura. Y que dialogaron con el caballo que se dejó montar por el primer jinete. Y que ayudaron a la mujer a la que un yinn celoso mataba los pretendientes y de la que se origina el linaje real.

Los ángeles habitaban un palacio levantado con su poder en un valle escondido entre lejanas montañas. Gastaban su tiempo entre el concienzudo estudio de los hilos del destino y la ayuda que dispensaban por los cuatro confines del mundo. Sus hábiles manos podían recorrer una a una los hebras de la eternidad más rápido que lo que el presente tardaba en extenderlas.

Y en su contemplación llegó el momento en que los ángeles supieron de su destino final, pues estaba fijado el instante en el que habrían de desaparecer del mundo. Y se recluyeron y debatieron incansables que hacer respecto de su sino, y comenzaron a prestar menos atención al mundo y sus problemas.

Cuando el sol estaba a punto de ponerse el fatídico día señalado llegó a las puertas del palacio un peregrino perdido al que su caballo había llevado hasta allí. Así fue como los ángeles volvieron a tener noticias de los hombres. El peregrino resultó ser un poderoso alquimista de sangre real y los ángeles también descubrieron que, ajenos a su mirada, los hombres habían dominado una forma de magia cuyo potencial no habían caído en la cuenta de investigar. Y entonces con la ayuda del mago pararon el tiempo y el día se detuvo.

Los ángeles invocaron todo su poder y con la última materia, aquella que ni tiempo ni fuerza pueden mellar, crearon una gigantesca biblioteca en los sótanos del palacio. Durante varias eternidades, que discurrieron en un tiempo fuera del tiempo, dictaron todo su conocimiento al erudito, que lo plasmó en innumerables volúmenes sobre todas las ciencias que se han descubierto y están por descubrir.

Cuando la última palabra del último párrafo del último volumen estuvo escrita el singular hechizo llegó a su fin y cayó la noche. Entonces el toque de la oscuridad convirtió en polvo montañas, valle y palacio, y los ángeles se despidieron de la existencia.

Y así, oculta y olvidada en algún lugar de un vasto desierto, espera durmiente bajo las arenas la mejor y más extensa biblioteca del mundo.